DOMINGO XXV DEL TIEMPO ORDINARIO

Reflexionando y orando

Oración colecta

Oh Dios, que has puesto la plenitud de la ley divina en el amor a ti y al prójimo, concédenos cumplir tus mandamientos, para que merezcamos llegar a la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Pedro Ruiz Verdú OFM

Oramos cuando ponemos en práctica los mandamientos del amor, los cuales debemos estar siempre dispuestos a cumplir. Es el momento en el que hacemos realidad la plenitud de la ley. Porque vivir lo que creemos es también oración, comunicación con Dios. Porque oramos para vivir como hijos de Dios y como hijos debemos hablar con nuestro Padre del cielo, que es todo bondad y cuida de cada uno de nosotros.

Dos son los mandamientos principales que incluyen todos los otros: amor a Dios y amor al prójimo. Esto nos lo recuerda la oración colecta y, partiendo de este recuerdo y afirmación, le pedimos al Señor que nos conceda la gracia de cumplir sus mandamientos, dándonos la fortaleza que nuestra debilidad necesita, a fin de merecer llegar a la vida eterna. ¡Todo es gracia de Dios!

Dios es nuestra salvación; Él nos escucha.

Es el Buen Pastor, que nos conoce y nos ama.

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