Santos y Beatos, del 8 al 14

8 de enero

Valentín Paquay (1828-1905)

El beato Valentín Paquay nace en Tongres (Limburgo. Bélgica), el 17 de noviembre de 1828; sus padres se llaman Enrique y Ana Neven y su nombre de pila es Luis. Ingresa en la Orden de los Frailes Menores de la Provincia de Bélgica. Es ordenado sacerdote en Lieja el 10 de junio de 1854 y destinado al convento de Hasselt donde permanece el resto de su vida. Es devoto de San Juan Berchmans, su maestro predilecto. Encarna la espiritualidad franciscana, porque va-lora las pequeñas responsabilidades que cubren la vida cotidiana, manteniendo una relación franca y agradable; impregna su vida con una actitud humilde y sencilla. Desarrolla una gran labor en el confesionario y en el discernimiento de conciencias. Devoto de la Eucaristía, defiende la comunión frecuente. También extiende el culto al Sagrado Corazón de Jesús entre las religiosas de la Hermandad de la Orden Franciscana Seglar de Hasselt, que dirige durante veintiséis años. También es muy devoto de la Virgen María, a la que venera, ya desde su adolescencia, en la iglesia parroquial de Tongres bajo el título de Causa de nuestra alegría, y en el santuario de Hasselt bajo el título de Vara de Jesé, pero, como franciscano, prefiere sobre todos los títulos de María el de Inmaculada Concepción. Muere en Hasselt (Limburgo. Bélgica), el 1 de enero de 1905. El papa Juan Pablo II lo beatifica el 9 de noviembre de 2003.

Común de Pastores o Santos Varones

Oración. Señor, tú que otorgaste al beato Valentín Pa-quay la gracia de seguir a Cristo y a María pobres y humildes, concédenos también a nosotros, por su intercesión, la gracia de vivir fielmente nuestra vocación, para que así tendamos a la perfección que tú nos has propuesto en la persona de tu Hijo y su Madre María. Él que vive y reina contigo.

9 de enero

Eurosia Fabris (1866-1932)

La beata Eurosia nace el 27 de setiembre del año 1866 en Quinto Vicentino (Vicenza. Italia). En 1870 se traslada con su familia a Marola, otra ciudad cercana a Vicenza. Ayuda a su padre en las labores del campo y a su madre en las tareas domésticas, sobre todo en la costura. En 1886 se desposa con Carlos Barban, joven viudo, con dos hijas pequeñas. Tiene con él nueve hijos y, además, recoge en su casa a tres sobrinos que quedan huérfanos de madre; su padre fue soldado en la I Guerra Mundial. Forma así una gran familia, imprimiendo a toda la prole un espíritu cristiano que se traduce en la vocación de varios de ellos a la vida sacerdotal y religiosa. De ahí que se le llame «mamma Rosa». En 1916 se crea una fraternidad franciscana seglar en Marola, atendida por los franciscanos del convento de Santa Lucía en Vicenza. Ingresa en la Orden Franciscana Seglar en la que desarrolla su amor a Jesús, a la Eucaristía y a María, que desde muy joven venera con especial sentimiento en el santuario mariano de Monte Berico, imitándola en el cuidado de la familia, y en una vida de entrega sin límites para educar a todos sus hijos, propios y adoptados. Muere en Marola (Vicenza) el 8 de enero de 1932. El papa Benedicto XVI la beatifica el 6 de noviembre del año 2005.

Común de Santas Mujeres

Oración. Concédenos, Señor Dios, que el ejemplo de la beata Eurosia nos estimule a una vida más perfecta, para que al celebrar su memoria la sepamos imitar en las obras. Por nuestro Señor Jesucristo.

10 de enero

Gil de Lorenzana (1443-1518)

El beato Gil nace en Lorenzana (Potenza. Italia) en 1443, en una familia modesta, humilde y muy cristiana. Sus padres Bello y Caradonna Persani lo bautizan con el nombre de Bernardino. Dedicado a la agricultura, cuida la devoción a Jesús y a María. Ayuda a la construcción del convento de los Franciscanos y una capilla dedicada a San Antonio de Padua, en la que pasa mucho tiempo en oración, alternándola con otra dedicada a María Virgen. Trabaja como jornalero con un rico agricultor, que le concede pasar en oración varias horas al día. Siente la llamada de Dios para la vida francis-cana y pide el hábito en el convento de Lorenzana. Admitido en la Orden, continúa sus labores agrícolas, ahora en el huerto de la fraternidad, pero intensificando su vida de oración y penitencia, con retiros frecuentes en lugares aislados, en los que permanece en soledad y silencio, sufriendo fuertes tentaciones diabólicas. No obstante, recibe visitas de gente piadosa y realiza hechos extraordinarios con los que adquiere fama de santo en Nápoles, Bari, Salerno, y otros conventos. Muere el 10 de enero del año 1518 a los 75 años de edad. El papa León XIII aprueba su culto en el año 1880.

Común de Santos Varones

Oración. Señor y Dios nuestro, que llamaste a una vida de penitencia y oración al beato Gil de Lorenzana, para que te sirviera con una vida santa, concédenos por su intercesión que sepamos alabarte en todos los actos de nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo.

11 de enero

Tomás de Cori (1655-1729)

Santo Tomás de Cori nace en Cori (Latina. Italia) el 4 de junio de 1655. Queda huérfano de padre y madre a los 14 años. Su oficio es de pastor. Ingresa en la Orden, hace el noviciado en Orvieto y cursa los estudios eclesiásticos en Viterbo y Velletri. Se ordena en 1683. La Provincia franciscana de Roma le envía a instaurar una fraternidad de Retiro en el convento de Civitella (hoy Bellegra), y permanece allí hasta su muerte, excepto los años 1703-1709, que reside en Palombara, donde instaura el Retiro, según el modelo de Bellegra. La oración constante, la adoración a Dios en Cristo, presente en la Eucaristía, el servicio a los hermanos y a los pobres, son la razón de ser de su vida. Sufre la aridez de espíritu durante 40 años sin perder la calma y la confianza en Dios. Recorre ciudades y pueblos, sobre todo la región del Lacio, anunciando el Evangelio con palabras sencillas y claras. Muere el 11 de enero de 1729. El papa Pío VI lo beatifica el 3 de septiembre de 1786, y lo canoniza Juan Pablo II el 21 de noviembre de 1999. «Verdadero hijo del Poverello de Asís, también de él se podría afirmar lo que se decía de San Francisco: “No tanto era un hombre que oraba, cuanto, más bien, un hombre transformado totalmente en oración viva”» (2 Cel 95) (Juan Pablo II, Discurso a los Peregrinos, L’Osservatore Romano, 22-XI-1999).

Común de Pastores o Santos Varones

Oración. Oh Dios, protector de los que en ti esperan, sin ti nada es fuerte ni santo; multiplica sobre nosotros los signos de tu misericordia, para que, bajo la guía providente de Santo Tomás de Cori, de tal modo nos sirvamos de los bienes pasajeros, que podamos adherirnos a los eternos. Por nuestro Señor Jesucristo.

12 de enero

Bernardo de Corleone (1605-1667)

San Bernardo nace en Corleone (Sicilia. Italia) el 6 de febrero de 1605 en el seno de una familia muy religiosa. De constitución física fuerte, ejerce el oficio de zapatero. De carácter violento, un día sostiene un duelo en el que hiere gravemente a su adversario. Huido de la justicia se refugia en una iglesia, para después solicitar el ingreso en la vida franciscana en el convento capuchino de Caltanissete (Sicilia). Lleva una vida muy austera hasta el mismo día de su muerte, acaecida el 12 de enero del año 1667. Vive la piedad y contempla las devociones típicas franciscanas, como es el amor a Cristo crucificado y a la Inmaculada. Escribe Juan Pablo II: «Fray Bernardo, con su historia personal, caracterizada por grandes pasiones civiles y religiosas, con un notable sentido de la justicia y de la verdad en medio de numerosas situaciones de sufrimiento y miseria, encarna, en cierto sentido, la imagen del santo contemporáneo, o sea, la de un hombre que se abre al fuego del amor sobrenatural y se deja inflamar por él, transmitiendo su calor a las almas de los hermanos. Como mostró a sus contemporáneos, también nos indica hoy a nosotros que la santidad, don de Dios, produce una transformación tan profunda de la persona, que la convierte en testimonio vivo de la presencia confortadora de Dios en el mundo (Discurso a los peregrinos. L’Obsservatore Romano 15-VI-2001). Es beatificado por Clemente XIII el 15 de mayo de 1768, y canonizado por Juan Pablo II el 10 de junio de 2001.

Común de Santos Varones

Oración. Oh Dios, que nos has dejado un vivo ejemplo de penitencia y de virtudes cristianas en San Bernardo; te pedimos nos concedas, con la fuerza de tu Espíritu, permanecer fieles en la fe y firmes en la confesión de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo.

13 de enero

Hilario de Poitiers (✝367)

San Hilario nace en Poitiers (Vienne. Francia) a principios del siglo IV. Es consagrado obispo hacia el 350. Lucha contra los arrianos. El emperador Constantino lo destierra. Escribe obras trascendentales para la fe cristiana. Muere en el año 367.

Común de Doctores de la Iglesia

Oración. Concédenos, Señor Dios, progresar cada día en el conocimiento de la divinidad de tu Hijo y proclamarla con firmeza, como lo hizo, con celo infatigable, tu obispo y doctor San Hilario. Por nuestro Señor Jesucristo.

14 de enero

Odorico de Pordedone (1265-1331)

El beato Odorico nace en Villanova de Pordedone (Venecia. Italia) en el seno de una familia noble que le educa con sentido cristiano. Ingresa en la Provincia de San Antonio de Padua y, después de ordenarse sacerdote, intensifica su vida de oración y penitencia. Solicita ir a misiones. Entonces emprende un largo viaje que le lleva a Trebisonda. Desembarca y recorre Armenia, Tauris, Soldolina, capital de Persia, y Casan. De allí pasa a la India; visita Ormuz y Thana, en donde fueron martirizados Tomás Sacalia, Demetrio y Pedro, franciscanos, y cuyas reliquias recoge. Visita la isla de Java; después Pekín y tres años más tarde recorre el Tibet. Viaja a pie y descalzo, sufre peligros de toda clase y salva la vida varias veces de milagro. Vuelto a Europa, visita al Papa en Avignon. Le expone la necesidad urgente de la evangelización en Oriente. Al poco, cincuenta Franciscanos marchan hacia aquellas tierras. Odorico no puede acompañarlos al caer gravemente enfermo. Se traslada al convento de Udine, donde muere el 14 de enero de 1331. El papa Benedicto XIV aprueba su culto el 2 de julio de 1775.

Común de Pastores o de Santos Varones

Oración. Oh Dios, que por medio del celo apostólico del beato Odorico, presbítero, llevaste a tu Iglesia a muchos pueblos de Oriente, concédenos, por su intercesión, perseverar en la fe y vivir en la esperanza del Evangelio que él predicó. Por nuestro Señor Jesucristo.

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