JUAN DE LA ROCHELA

(hacia 1200-1245)

Juan de la Rochela o de la Rupella pertenece a la Escuela Franciscana de París y es discípulo de Alejandro de Hales, al que sucede en la cátedra de teología (1238). Tenemos pocos datos concretos de su vida. Con Alejandro de Hales escribe el comentario de la Regla de San Francisco encomendado por el Capítulo de Montpellier (1242). En 1244  asiste al Concilio de Lyón. Su obra principal es la Summa de anima.

La influencia aristotélica en la especulación teológica aparece de una forma tímida aparece en esta primera fase de la Escuela Franciscana, puesto que la inteligencia de la fe se encamina y justifica sobre todo para experimentar la gracia que conduce a una participación efectiva de la vida divina. Pero Juan de la Rochela  no retiene como inútil, o simplemente como labor preparatoria, el uso de la ciencia. Concretamente la filosofía, aunque inferior a la teología, como la luna con respecto al sol, es necesaria para entender mejor la Escritura. Es al diablo al que interesa que no agudicen su ingenio los teólogos. Por eso es válido todo lo que sirva para entender mejor la Escritura: la ciencia, la doctrina de los Padres, la vida recta, el seguimiento de Cristo.

En este campo, Juan de la Rochela defiende que el alma tiene la posibilidad de alcanzar la plenitud de los dones intelectuales y éticos contenidos en germen en su naturaleza y, a la vez, está orientada hacia una perfección mayor, que hace posible la gracia cuando practica las virtudes teologales. De ahí que exista una relación entre naturaleza y gracia posibilitada por Dios Creador y Redentor y que repercute en la unión de las virtudes cardinales y teologales. Es más, el alma es inmanente y trascendente, porque es espíritu, como los ángeles; es el motor que anima al cuerpo y al cual está unido, y es la unidad sustancial del hombre en la distintas diversificaciones relacionales que éste mantiene, tanto con Dios como con la creación, mediante su espíritu y su cuerpo. En cualquier caso, el alma tiende a la divinidad, porque lleva grabada la imagen de la Trinidad como memoria, entendimiento y voluntad, según la doctrina de Agustín.

 

 

¿Te gusta el Blog?

Comparte con tus amigos para dar a conocer Familia Franciscana.