Objetivos de la Unión Europea para el 2020 en cifras

F. López Bermúdez
Universidad de Murcia

La Unión Europea elaboró en 2010 una agenda estratégica con los principales objetivos a cumplir durante esta década en áreas clave como, reducir el número de parados creando empleo,  la inclusión social, la cohesión, y la lucha contra el cambio climático. Recientemente, Eurostat ha publicado un informe con los avances conjuntos en este sentido. Los datos reflejan que los estados miembros han hecho mejoras en materia de medioambiente y educación durante los peores años de la crisis. Sin embargo, los objetivos en materia de inversión en innovación y desarrollo (I+D)  y en empleo están todavía lejos de lograrse.

Respecto a las metas en la lucha contra el cambio climático, el conjunto de los países de  la UE, aún con importantes diferencias entre ellos,  ha reducido en promedio sus emisiones de CO2 del 91 en 2008 al 78% en 2016, logrando el objetivo de situarlas por debajo del 80%. En la misma línea, el porcentaje de energías renovables dentro del total de consumo, ha crecido del 11% al inicio de la recesión al 16 %, cada vez más cerca de la marca fijada del 20%. El consumo de fuentes de energía primarias se ha reducido de los 1.693 millones de toneladas de combustible (petróleo, carbón, gas) a los 1.530 millones, cerca también del límite para 2020 (1.483 millones).

En el área de educación, el abandono escolar ha caído del 15% al 11%, aunque el objetivo es situarlo por debajo del 10%. De la misma forma, los niveles de educación superior han crecido en porcentaje del 31% en 2008 al 39 %, rozando casi la marca del 40% para 2020.

Las tasas de pobreza en los países comunitarios siguen siendo muy altas según el objetivo planteado por Bruselas. En 2015, hasta  118 millones de personas seguían en riesgo de exclusión social, casi 2 millones más que al inicio de la crisis. El equivalente en término de población refleja que un 23,7% de los europeos se encontraban en situación de pobreza o exclusión en ese ejercicio. El objetivo general es reducir en los próximos tres años este volumen hasta los 96  millones de personas.

Desempleo es sinónimo de paro. Desempleado o parado es aquel trabajador que no tiene trabajo, por lo tanto, los desempleados  de un país son aquellos que tienen edad, capacidad y deseo de trabajar (población activa) pero carecen de un puesto de trabajo. El número de parados de un territorio suele expresarse en función de la población activa del mismo y se denomina tasa de desempleo.

La UE tiene 89 millones de personas sin trabajo. Tras la crisis económica mundial, el mercado laboral de la Unión Europea se encuentra inmerso en la recuperación de sus niveles de actividad. En este sentido, todavía existe una gran proporción de ciudadanos en edad de trabajar (entre 15 y 64 años) que se encuentran  sin trabajo, es decir, fuera del mercado laboral (el 27 %. Este perfil aglutina casi a 90 millones de personas, más de un cuarto de la población en edad de trabajar se encuentra sin empleo  según los  datos publicados por Eurostat. Las tasas de paro en 2017 para algunos de los países europeos son: Grecia 20.5 %; España 16.7 % (en hombres  el 15.2 %; en mujeres el 18.5 %);   Italia 11 %; Croacia 10.4 %;  Francia 9.2; Portugal 8.2 %; Suecia 6.4%; Dinamarca 5.6 %; Polonia 4.5 %; Holanda 4.4 %; Hungría 4 %. Para el conjunto de la Unión Europea, la tasa de paro es del 7.6%. España ocupa el triste y alarmante  segundo puesto de ser el  país con más paro de la UE doblando la tasa que registra esta.

Un importante conjunto de personas no se encuentran ni empleadas ni paradas. El grupo incluye a los estudiantes (35% del total de inactivos), a los jubilados (16%), a aquellos con discapacidad o enfermedades graves (16%) y a los que tienen a niños o mayores a su cargo (10%). Las mujeres son mayoría dentro del grupo de inactivos, concentrando hasta un 60% del total. Además, la agencia advierte que la proporción de mujeres inactivas es mayor en todos los países de la UE.

Respecto al empleo, el objetivo es que en 2020 el 75% de la población europea de entre 20 y 64 años esté ocupada. Las últimas cifras disponibles para 2016 sitúan dicha tasa en el 71,1%, una leve mejora respecto al 70,3% de 2008.

El nivel educativo también es otro factor importante en este sentido. En torno al 47% de los ciudadanos de entre 15 y 64 años con un nivel de formación bajo terminaron siendo inactivos, esta cuota se reduce hasta el 21% con los niveles medios y hasta el 12% con los niveles altos.

Por último, en materia de inversión en I+D, el objetivo de la UE es que se destine más de un 3% del PIB a esta área. Los últimos datos para 2015 no son muy alentadores, cuando se alcanzó el 2%, aunque reflejan un moderado incremento desde el 1,84% previo a la crisis.

 

 

 

 

 

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