SANTÍSIMA TRINIDAD

Oración sobre las ofrendas

Por la invocación de tu nombre, santifica Señor y Dios nuestro, estos dones de nuestra docilidad y transfórmanos, por ellos, en ofrenda permanente. Por Jesucristo, nuestro Señor.

P. Ruiz Verdú OFM

Hemos colocado sobre el altar el pan y el vino, que Dios nos ha dado;y le pedimos que los santifique enviando el Esspíritu Santo, porque solo Él, Dios y Señor nuestro, lo puede hacer. Le decimos que en estos dones queremos expresar nuestra obediencia a su voluntad. “Yo siempre hago lo que a Dios Padre le agrada”, nos había dicho Jesús de sí mismo. Y esto es lo que ahora nosotros le decimos a Dios: te queremos, Señor, expresar nuestra obediencia al ofrecerte el pan y el vino, signos de tu generosidad y amor. ¿Somos dóciles a la voluntad de Dios?

Pero a la vez le pedimos que a nosotros nos transforme en ofrenda permanente. No es poco lo que pedimos. ¿Estamos dispuestos a aceptar ser ofrenda de Dios y que el nos vaya transformando día a día según la imagen de Jesús? Este es su deseo. Pero nuestra voluntad ¿está en la misma línea de Dios?

Como sois hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: ¡Abba! (Padre)

 

 

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