Domingo XXV: Oración sobre las ofrendas

Domingo XXV: Oración sobre las ofrendas

XXV Domingo del Tiempo Ordinario Oración sobre las ofrendas Recibe, Señor, en tu bondad las ofrendas de tu pueblo, para que cuanto creemos por la fe lo alcancemos por el sacramento celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor. P. Ruiz Verdú OFM La fe debe acompañarnos...
Domingo XXIV: Oración sobre las ofrendas

Domingo XXIV: Oración sobre las ofrendas

XXIV Domingo del Tiempo Ordinario Oración sobre las ofrendas Sé propicio a nuestras súplicas, Señor, y recibe complacido estas ofrendas de tus siervos, para que la oblación que ofrece cada uno en honor de tu nombre sirva para la salvación de todos. Por Jesucristo,...
Domingo XXIII: Oración sobre las ofrendas

Domingo XXIII: Oración sobre las ofrendas

XXIII Domingo del Tiempo Ordinario Oración sobre las ofrendas Oh Dios, autor de la piedad sincera y de la paz, te pedimos que con esta ofrenda veneremos dignamente tu grandeza y nuestra unión se haga más fuerte por la participación en este sagrado misterio. Por...
Oración sobre las ofrendas. Domingo XXII (B)

Oración sobre las ofrendas. Domingo XXII (B)

XXII Domingo del Tiempo Ordinario Oración sobre las ofrendas Señor, que esta ofrenda santa nos alcance siempre tu bendición salvadora, para que perfeccione con tu poder lo que realiza en el sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.   P. Ruiz Verdú OFM Cuando...
Domingo XXI: Oración sobre las ofrendas

Domingo XXI: Oración sobre las ofrendas

XXI Domingo del Tiempo Ordinario Oración sobre las ofrendas Señor, que adquiriste para ti un pueblo de adopción con el sacrificio de una vez para siempre, concédenos propicio los dones de la unidad y de la paz en tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor. P. Ruiz...
Domingo XX. Oración sobre las ofrendas

Domingo XX. Oración sobre las ofrendas

XX Domingo del Tiempo Ordinario Oración sobre las ofrendas Acepta, Señor, nuestras ofrendas en las que vas a realizar un admirable intercambio, para que, al ofrecerte lo que tú nos diste, merezcamos recibirte a ti mismo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Pedro Ruiz Verdú...