Domingo XV T.O. Oración después de la comunión

Domingo XV T.O. Oración después de la comunión

XV Domingo T.O. Oración después de la comunión Después de recibir estos dones, te pedimos, Señor, que aumente el fruto de nuestra salvación con la participación frecuente en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor. P. Ruiz Verdú OFM Esta oración nos recuerda...
Domingo XIII T.O. Oración después de la comunión

Domingo XIII T.O. Oración después de la comunión

XIII Domingo T.O.   Oración después de la comunión La ofrenda divina que hemos presentado y recibido nos vivifique, Señor, para que, unidos a ti en amor continuo, demos frutos que siempre permanezcan. Por Jesucristo, nuestro Señor. P. Ruiz Verdú OFM De Dios...
Corpus. Oración poscomunión

Corpus. Oración poscomunión

Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo Oración de la poscomunión Concédenos, Señor, saciarnos del gozo eterno de tu divinidad, anticipado en la recepción actual de tu precioso Cuerpo y Sangre. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. P. Ruiz Verdú OFM Las...
La Trinidad: Oración después de la comunión

La Trinidad: Oración después de la comunión

Santísima Trinidad Oración después de la comunión Señor y Dios nuestro, que la recepción de este sacramento y la profesión de fe en la santa y eterna Trinidad y en su unidad indivisible, nos aprovechen para la salvación del alma y del cuerpo. Por Jesucristo, nuestro...
Pentecostés. Oración después de la comunión

Pentecostés. Oración después de la comunión

Domingo de Pentecostés Oración después de la comunión Oh, Dios, que has comunicado a tu Iglesia los bienes del cielo, conserva la gracia que le has dado, para que el don infuso del Espíritu Santo sea siempre nuestra fuerza, y el alimento espiritual acreciente su fruto...
Ascensión: Oración después de la comunión

Ascensión: Oración después de la comunión

ASCENSIÓN DEL SEÑOR Oración después de la comunión Dios todopoderoso y eterno, que mientras vivimos aún en la tierra, nos concedes gustar los divinos misterios, te rogamos que el afecto de nuestra piedad cristiana se dirija allí donde nuestra condición humana está...