Paz a esta casa.
Una lectura social de la Regla Bulada de Francisco de Asís.
Fidel de Aizpurúa,

Con ocasión del VIII centenario de la aprobación de la Regla Bulada F. de Aizpurúa hace un comentario social de la misma y contribuye desde dicha perspectiva a su actualidad. La RB se ha comentado desde muchas perspectivas: histórica, de la teología de la vida religiosa, de la fundamentación bíblica, de la vida de Jesús, etc., porque los horizontes que tenía la RB en nada se parecen a la Iglesia y a la Orden en la actualidad. Como afirma expresamente el Autor: «[Hay que combinar] una valoración del componente histórico lo más fiel posible, un análisis filológico atinado porque el lenguaje es materia siempre viva y también un esfuerzo de lectura ahondada, metalingüística, que se adentre en los temas tratando de aproximarse a su espíritu» (6-7).
Francisco parte del sentido de la vida que nace de la experiencia del seguimiento y conformación de Jesús como se describe en los Evangelios e inserto en un mundo de relaciones humanas, pues somos imagen y semejanza de Dios que es una triple relación de amor. Por eso el paradigma de la vida franciscana, donde conducen los doce capítulos de la Regla, son el Evangelio, como lo proclama Francisco al inicio de sus páginas, un amor experimentado en una relación fraterna. En concreto, la lectura social hace posible que se mire la realidad por la realidad del texto; es una sensibilidad que relaciona al lector con el mundo en el que vive y afecta a la experiencia personal. El libro trata capítulo por capítulo los 12 de los que consta la RB. Se leen con atención, sigue la reflexión que lleva a una interpretación del relato y sus aplicaciones sociales posibles, que son las que enriquecerán al lector con lo que se humanizará el hecho social. Y siempre dentro de la estructura y visión franciscana de la existencia. Cada capítulo se divide en 5 o 6 apartados.
El c.1 destaca la desapropiación de sí para hacer posible que los demás entren en el campo de la percepción personal, y se hace con reverencia, es decir, con amor, y la obediencia a los superiores es la ofrenda de la vida personal que funda la fraternidad. Después se aplica a la economía, al discernimiento de la realidad que hace posible hacer propio la pobreza de los otros antes que ser austero. C.2: Ante la única manera de comprender la sociedad moderna como es la productividad y la venta, existen otras muchas realidades sociales y humanas que están muy lejos de la productividad, como son la atención, formación y cuidado de los niños, los ancianos, los enfermos mentales, los disminuidos psíquicos, los marginados. La RB aleja del poder y del dominio sobre los demás y sitúa su conciencia en la libertad que se inserta en la relación fraterna. C. 3: La paz como acción esencial en la misión franciscana, que la alimenta una oración experimentada en libertad. Francisco la vive en su interior, y no le fue nada fácil alcanzarla; lucha por la paz en la sociedad, con la Jerarquía, entre pueblos enfrentados y también con los musulmanes, negando la violencia viniera de donde viniere (cf. mi ensayo sobre La paz en Francisco, Madrid 2007). C. 4: El vivir sin dinero o pecunia sería usar el dinero o la tarjeta bancaria con más solidaridad, con transparencia, con disposición social, etc., y saber distinguir entre las cosas necesarias y superfluas. C. 5: El trabajo, regulado por la justicia, debe atender también a las personar débiles que no pueden producir como los demás en el desarrollo de sus responsabilidades sociales, además de evitar la explotación y el abuso de los que necesitan trabajar, sobre todo los migrantes y los ilegales. C. 6: La limosna se pide cuando no alcanza para comer el salario del trabajo; es acudir a la mesa del Señor cuando no ha sido posible que se pague la indicado según justicia, que es la que hay que defender siempre, sobre todo teniendo satisfechos los cuatro elementos fundamentales de la vida al decir de la UNESCO: la comida, la bebida, la formación y la sanidad. Y usar las subvenciones públicas, porque es dinero de todos, para las misiones de la Orden.
C.7: La misericordia se transforma muchas veces en generosidad con los menesterosos. Sin generosidad la vida se atrofia, se deshumaniza (106). Nunca olvidar la carta más bella y más evangélica que se ha escrito sobre la misericordia en la historia del cristianismo: La carta a un ministro de Francisco, y que olvidaron inexplicablemente los papas Juan Pablo II y Francisco en los años que dedicaron a la relación más hermosa que Dios ha mantenido en Jesús con toda la humanidad: 1980.2016 C. 8: La fraternidad es el paradigma de la vida franciscana, donde la relación del Ministro con los hermanos se funda en la relación fraterna, que tanta obsesión tenía Francisco sobre su fortaleza para cumplir misión de la Orden en el mundo. La vida evangélica vivida desde las relaciones fraternas y en la fraternidad fue la que fundó el mismo Jesús con sus discípulos (cf Mc 3,14), antes de las cuatro acciones básicas que tenían las comunidades de Jerusalén: escucha de la Palabra, Cena del Señor, oración y compartir los bienes (cf Hech 2,42). C. 9: La predicación de los hermanos ha de ser sin litigios con los jerarquía, con el permiso del obispo y ministro, sencilla y breve en sus palabras, que diga lo que vive el predicador, fraterna y compasiva, que integre la belleza y fomente la solidaridad. CC. 10,11,12: discernir las relaciones y las situaciones vitales, de la cultura, de la política, de las instituciones del mundo, etc.; la fraternidad debe permanecer unida y no fraccionarse con relaciones externas que la pongan en peligro y, por último, dice Francisco a sus hermanos que vayan por el mundo, entre sarracenos y otros infieles, como Jesús envió a sus discípulos (cf Mc 16,15-18).—La dimensión social de la RB es enriquecedora y Fidel de Aizpurúa la expone con claridad.
Ed. Arantzazu, Vitoria 2023, 187 pp., 13,3 x 21 cm.