Más de 15.000 científicos
lanzan una alerta para salvar el planeta

FRANCISCO LÓPEZ BERMÚDEZ
Facultad de Letras
Universidad de Murcia
El cambio climático es uno de los temas más comentados, actualmente, en todo el mundo. Las alarmantes catástrofes naturales del deshielo de los polos, el aumento en la frecuencia, intensidad y peligrosidad de los huracanes en los mares tropicales, el imparable aumento en las emisiones mundiales de dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxidos de nitrógeno (NOx), la contaminación atmosférica en las grandes ciudades, la gran sequía que está sufriendo España, entre otros impactos medioambientales, son algunos de los aspectos que demuestran que nuestro planeta no está tan y como debería estarlo. Ante este preocupante panorama y después de la primera advertencia hecha en el año 1992, un nuevo llamamiento realizado por más de 15.000 científicos (entre ellos los premios Nóbel) de la organización independiente internacional Alianza de Científicos Mundiales, de 184 países, han diagnosticado y alertado que casi todos los problemas ambientales son ahora mucho peores y amenazan, seriamente, el bienestar humano y causan importantes e irreversibles daños a la Tierra. Advertencia de los científicos del mundo a la Humanidad: Un segundo aviso es el título que han firmado y publicado en la prestigiosa revista científica BioScience en el número correspondiente al 13 de Noviembre del 2017. Los científicos manifiestan señales obvias de que vamos por un camino insostenible para la humanidad, si bien también ofrecen acciones para intentar revertir las peligrosas tendencias actuales.
En los últimos 25 años, las tendencias en los procesos de deterioro medioambiental más importantes «sugieren que la Humanidad sigue arriesgando su futuro», aunque hay algunas excepciones como, por ejemplo, la estabilización de la capa de ozono. La disminución global de las sustancias que perjudican la capa de ozono muestra que se pueden hacer cambios positivos cuando se actúa de forma decisiva. Pero el bienestar humano, prescriben los expertos, sigue «seriamente amenazado» por tendencias negativas como la creciente emisión de carbono a la atmósfera que ocasiona la muerte de nueve millones de personas cada año por culpa de la contaminación, pero no sólo del aire, el calentamiento global y el cambio climático, la fusión de los hielos polares y de los glaciares de montaña, el incremento de los niveles marinos, la deforestación, la pérdida de biodiversidad y la consiguiente extinción de especies, la expansión de la desertificación en las tierra secas, la falta de acceso al agua dulce de buena parte de la población mundial, etc. Se está destruyendo ecosistemas complejos y caminando hacia un punto de inflexión que acabará con el delicado equilibrio de nuestro planeta, haciéndolo inhabitable para el ser humano en el futuro. Si se salvara de la devastación al menos el 50 % de los ecosistemas de la Tierra, tal vez la magia de la naturaleza podría revertir la situación, pero casi nadie y sobre todo los políticos, está al tanto de la magnitud de la crisis ni de la alentadora propuesta, tal vez en la cumbre de la biodiversidad del año 2020 podría adoptarla como objetivo global.
Ante estos y otros alarmantes problemas ambientales, los firmantes del artículo manifiestan que «la Humanidad no está tomando las medidas urgentes necesarias para proteger nuestra biosfera en peligro», ya que «la abrumadora mayoría» de las amenazas que ya se habían descrito persisten y, de manera alarmante la mayoría están empeorando. Por ello, los científicos sugieren actuar sin demora en ciertas áreas y piden una corriente de presión pública para convencer a los líderes políticos de que adopten las medidas correctivas. Algunas de las áreas de actuación propuestas son: la adopción generalizada de energías renovables y tecnologías verdes, crear más reservas terrestres y marinas, fortalecer la aplicación de las leyes contra la caza furtiva y las restricciones al comercio de especies silvestres, promover un cambio de dieta basada en las plantas y en un menor consumo de carne, ampliar los programas de planificación familiar y de educación para las mujeres, etc.
Algunos líderes políticos y personas tienen la tentación y manifiestan ignorar e incluso negar estas evidencias y pensar que los científicos están siendo alarmistas, pero lo cierto es que «los científicos saben interpretar datos y mirar a las consecuencias a largo plazo y reconocer las señales obvias de que vamos por un camino insostenible. Entre los principales peligros, la Alianza destaca el aumento del 35% de la población humana, que ha sumado 2.000 millones de personas desde 1992, siendo en la actualidad unos 7.500 millones los que poblamos el planeta en el que vivimos, mientras se produce una reducción colectiva del 29% en el número de mamíferos, reptiles, anfibios, aves y peces. «Hemos desencadenado un evento de extinción masiva, el sexto en aproximadamente 540 millones de años, en el que muchas formas de vida actuales podrían estar aniquiladas o al menos comprometidas de extinción para finales de este siglo», recuerdan los científicos. Otras tendencias negativas son la reducción del 26% en la cantidad de agua dulce disponible per capita, el descenso en las capturas de pescado o un incremento del 75% en las zonas muertas de los océanos. También causa preocupación la pérdida de millones de hectáreas de bosque, el continuo incremento de las emisiones globales de gases calentadores a la atmósfera y el aumento de las temperaturas. «Pronto será demasiado tarde para cambiar el rumbo de nuestra fallida trayectoria, y el tiempo se agota», advierten los científicos, que llaman a la comunidad mundial a respaldar el manifiesto ambientalista.