XXI Domingo T.O

Oración después de la comunión
Te pedimos, Señor, que realices plenamente en nosotros el auxilio de tu misericordia; haz que seamos tales y actuemos de tal modo que en todo podamos agradarte. Por Jesucristo, nuestro Señor.
P. Ruiz Verdú OFM
En nuestro silencio contemplativo después de haber comulgado, dos cosas deberíamos tener presentes: la acción de gracias y la petición. En nuestro diálogo con Cristo Jesús estos dos modos de oración no deberían faltar. Acción de gracias por el don recibido, que ya es realización plena de su misericordia: por pura gracia hemos sido invitados a la Santa Misa, cuyos efectos Dios mismo quiere llevar a plenitud; y después, petición de fortaleza de ánimo para que no nos cansemos, dejando a Dios que actúe según su voluntad. Así, nuestra petición será sincera y nuestro actuar agradable a Dios en todo. Y la misericordia de Dios, que es manifestación de su amor, será nuestra mano segura en el camino de la vida.
Dad gracias al Señor porque es bueno,

porque es eterna su misericordia.

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