LAS PARÁBOLAS

La parábola es un relato que se construye sobre una comparación entre lo artificial y lo real; se describen acontecimientos o situaciones muy cercanas a la vida cotidiana de los oyentes, de forma que no necesitan explicación ulterior alguna. Este relato es artificial, o es creado por el que pronuncia la parábola, aunque existan elementos tomados de la realidad o de la historia, mas su valor no proviene de la posible veracidad narrada, sino de su lógica interna. Se construye el relato para establecer una relación entre el que expone y el que escucha, de manera que haya una intencionalidad manifiesta de influir sobre el oyente y que éste reaccione. Para que esto sea así, se narra la parábola y se solicita del oyente su opinión y juicio, y después el relator aplica dicha valoración a la realidad, que es la base de la confección del relato y que no se desvela hasta entonces, pero que constituye, sin embargo, el objetivo y finalidad de su elaboración.

Hay, pues, un movimiento que va desde la realidad de la vida a la composición de la ficción, y una vuelta de nuevo o retorno a la realidad desde la ficción. Con esto se consigue con mucha mayor facilidad que el oyente se aplique a sí mismo la opinión que él emite y no se vea descubierto por el juicio de otro. Se necesita, no obstante, tener claro un ámbito común, o un punto de confluencia, o donde se toquen y unan la parábola y la realidad, y es lo que debe descubrir el que escucha la parábola. Por tanto, se requiere que el relato posea un férrea estructura interna a fin de que conduzca al oyente a emitir el juicio deseado. A la vez, debe ser distante y cercano al hecho real, para que no capte su relación antes del juicio y pueda aplicarlo sin más problemas a su propia vida, o al objetivo que señale el relato parabólico.

Con el tiempo, después de los sucesos de la Pascua, la comunidad cristiana primitiva convierte a Jesús en lo que se ha venido en llamar «parábola de Dios», porque la confesión de fe en él supone el creerle como el Cristo o Enviado del Padre y como un indicador más de su identidad personal. Por eso, cuando se forman las tradiciones evangélicas, y con ellas las interpretaciones de las parábolas, pasan muchas de ellas a reformular la vida y el mensaje de Jesús y acomodarlo a las situaciones de las comunidades y a los proyectos que los evangelistas tienen para la redacción de sus obras.  Que es el Evangelio del V Domingo de Pascua: La vid y los sarmientos.

 

 

¿Te gusta el Blog?

Comparte con tus amigos para dar a conocer Familia Franciscana.