Pedro Bautista y compañeros, Mártires de Japón (1597)

Un grupo de Franciscanos viajan a Japón en 1593 enviados por el Gobernador español de Filipinas; marchan como embajadores de Felipe II ante el emperador Taikosama. Se establecen en Meaco y más tarde en Nagasa. Recrean la Iglesia en Japón, prohibida desde el año 1587, y edifican iglesias y hospitales. En 1596, por discusiones políticas con Portugal, el Emperador del Japón es aleccionado en contra de los intereses de la corona de España. Taikosama decide quedarse con las haciendas de los frailes españoles y condena a los cristianos a que mueran crucificados. Entre escarnios del pueblo los trasladan a Nagasaki, y allí los crucifican. Son: PEDRO BAUTISTA BLÁZQUEZ (1542-1597), de San Este-ban del Valle (Ávila. España). Viste el hábito franciscano en 1567. Misionero desde 1584 (México y Filipinas). Es Custodio y Guardián de Manila.Fue crucificado en Nagasaki el 5 de febrero de 1597. FELIPE DE JESÚS (1574-1597), primer santo franciscano nacido en México. Emite sus votos religiosos en la Provincia de San Gregorio el año 1594. Es ordenado sacerdote y enviado a Filipinas y Japón en 1584. Arrestado el 9 de diciembre de 1596. FRANCISCO BLANCO (1567-1597) nace en el pueblo de Monterrey (Lugo. España). Ingresa en la Provincia Franciscana de Santiago. Termina sus estudios teológicos en Churubusco (México) y se ordena de sacerdote. Misionero en Filipinas y Japón. Se integra en la expedición que dirige San Pedro Bautista. FRANCISCO DE SAN MIGUEL (1545-1597) nace en La Parrilla (Valladolid. España). Se incorpora a la Provincia de San José fundada por San Pedro de Alcántara. Acompaña a San Pedro Bautista a México para, después, seguirle hasta Filipinas y Japón. GONZALO GARCÍA (1557-1597) nace en Basein, Indias Orientales, de padre portugués y madre india. Vive un tiempo en Japón como comerciante. Se incorpora a la Orden en Filipinas. Se traslada con los misioneros franciscanos a Japón en 1580. Sirve de traductor. Es Patrono de la Iglesia de la India. MARTÍN DE LA ASCENSIÓN (1542-1597) nace en Vergara (Guipúzcoa. España). Ingresa en la Provincia franciscana de San José en 1585. Enseña en el convento de Churubusco (México) y de Luzón (Filipinas). En 1595 es trasladado a Japón junto a Francisco Blanco. El papa Urbano VIII beatifica a los mártires el 14 de septiembre de 1627 y Pío IX los canoniza el 8 de junio de 1862.
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Pedro Bautista, San. San Esteban del Valle (Ávila), 29.VI.1542 – Nagasaki (Japón), 5.II.1597. Misionero franciscano (OFM), mártir, santo.
Pedro Bautista Blázquez, hijo de Pedro y de María Blázquez, nació en San Esteban del Valle el 29 de junio de 1542, en el seno de una familia noble.
Su formación fue muy completa pues aprendió latín y cosmografía en Mombeltrán, continuó sus estudios en la Compañía de Jesús de Oropesa y después en Ávila, donde sirvió en la catedral como niño de coro; en torno al año 1560 se trasladó a Salamanca donde cursó Filosofía y Teología durante seis años. En el año 1564 entró en la Orden de los Observantes y tres años después profesó como diácono en el Convento de Arenas (Ávila). Su carrera eclesiástica se completó al ser elegido superior de varias comunidades.
Fray Pedro Bautista sintió la llamada misionera y en 1580 marchó, en primer lugar, a México, donde fundó varios monasterios franciscanos; en 1583, siguiendo la estela del padre Antonio de San Gregorio, se trasladó a las islas Filipinas y continuó sus fundaciones, entre ellas, el Convento de San Francisco del Monte y varios hospitales, llegando a ser comisario de los franciscanos observantes.
Durante aquellos años se habían ido abriendo al comercio hispano los mercados del Japón y, a la vez, se habían ido acrecentando los problemas entre el Imperio y la Iglesia. En el año 1587 el Emperador prohibió que se predicara el cristianismo; en 1590 comenzó la persecución a los cristianos y los jesuitas —quienes, por un breve del papa Gregorio XIII de 25 de enero de 1585, eran los únicos que tenían derecho al apostolado en Japón— recibieron la orden de expulsión.
Fray Pedro Bautista, deseoso, con otros compañeros, de evangelizar esas tierras, acudió allí como embajador y agente comercial del rey Felipe II y en julio de 1593 consiguió el permiso de residencia en Nagoya, aunque durante un año estuvo prácticamente confinado y sin capacidad de acción. Obtuvo, poco después, el permiso verbal de predicar y fue recibido por el emperador Taicosama, con cuyo beneplácito fundó conventos, hospitales, leproserías y escuelas en varias localidades como Osaka y Nagasaki, realizando una gran labor apostólica y convirtiendo a muchas personas.
Pese a esta aparente bonanza el ambiente estaba muy enrarecido y con las cuestiones religiosas se mezclaron los intereses comerciales de los portugueses, en pugna con los hispanos, las envidias de los bonzos, celosos de perder su prestigio popular y las desavenencias entre los distintos misioneros. Un hecho vino a desencadenar los acontecimientos, ya que el galeón español San Felipe, en ruta de Filipinas a Nueva España, sufrió las inclemencias del tiempo y encalló en la isla japonesa de Tosa el 19 de octubre de 1596; en contra de los intereses de los españoles, los bienes del galeón fueron incautados por orden del Emperador, desoyendo los ruegos de fray Pedro Bautista, que actuaba como embajador de España. Los portugueses aprovecharon la ocasión y el obispo portugués Pedro Martínez, enemigo de los frailes españoles, sobornó a los gobernadores de Meaco, quienes persuadieron al Emperador para que expulsara a los franciscanos.
Tomado de la Real Academia de la Historia