DE LA FE

P. Ruiz Verdú OFM
Los cambios de la sociedad en el momento actual crean la necesidad en un cristiano de estudiar seriamente la credibilidad de la revelación y analizar la fe para comprobar que no se opone a la lógica, entendiéndola como una respuesta a la automanifestación de Dios.
Todo creyente está convocado a pensar, a leer, a resituar la fe en la realidad y Don Olegario quiere mover a las conciencias para razonar su propia fe y hacer de ella una fe viva.
El objetivo de este libro es presentar la fe del hombre actual como un acto razonable porque los argumentos dados para ellos son válidos desde el punto de vista lógico. Para que sea razonable tendrá que ser coherente y encajarse a los hechos de la experiencia sin contradicción entre ellos. Lo que se pretende es analizar y comprobar, a través de Olegario González de Cardedal, que el acto de fe y los argumentos dados por el teólogo no son contrarios a la lógica.
Para ello se revisarán sus escritos buscando:
1. Si la fe es significativa para el hombre porque responde a sus necesidades.
2. Relacionar las experiencias religiosas y su vinculación con la fe.
3. Indagar si el hombre desde sus inicios se ha preguntado por Dios.
Olegario González de Cardedal entiende la fe como la luz que ilumina toda la existencia del hombre, porque esa luz viene de Dios, es un don de Él que se transmuta en factor de humanización, de pensamiento y acción.
Para que esa fe exista hay unas condiciones indispensable como un saber previo, una orientación de la voluntad y una libre libertad. A esto hay que añadir el don que Dios otorga al hombre.
El teólogo afirma que la fe es un salto a la Vida basada en el exceso de Dios y el del hombre, explicándolos como saltos al límite. En el salto del hombre encuentra a Dios y se llena de esperanza basada en Cristo Encarnado y Resucitado que ha venido al mundo y a la muerte para divinizar al hombre.
Esta fe tiene su fundamento en Jesús de Nazaret, en la creencia de la Iglesia ininterrumpidamente y el significado para el hombre actual siendo el acontecimiento originador la Revelación.
A. La fe es significativa para el hombre
Para analizar si la fe del hombre aporta sentido hace un estudio antropológico basado en las ciencias humanas sobre todo en la psicología y presenta un esbozo de la antropología teológica del hombre y su coherencia con la fe.
1. El hombre tiene una serie de necesidades físicas y espirituales. Como es un todo, una unidad integral, tiene que satisfacer todas las necesidades, y necesita a los otros porque nace indefenso, y tiene que adquirir la cultura para vivir con los otros en sociedad. En el proceso de socialización adquiere el concepto de lo sagrado de su entorno por lo que la fe del hombre no se puede estudiar en abstracto, sino en un hombre real dentro de un contexto y una cultura determinada.
2. La relación con el otro se fundamenta en la confianza. Una confianza que implica reciprocidad y libertar de creer o no creer. El hombre tiene dignidad porque es capaz de los actos más sublimes en situaciones límites, pero también en acto cotidianos.
3. Desde siempre se comunica con los otros y se hace preguntas sobre él mismo y sobre todo lo que le rodea. En el estudio de todas las culturas el hombre entra en contacto con el Misterio, porque percibe su existencia más allá de sus sentidos, y ese Misterio es presencia y promesa, don y salvación. Este hecho es universal tanto espacialmente como temporalmente.
4. La religión, como respuesta del hombre a esa experiencia interior de algo superior a él, el teólogo la concibe como una estructura de la conciencia, perteneciendo a la propia esencia, libre, compartida por una sociedad, con un objetivo claro como es la relación con ese Misterio para conseguir la salvación.
5. Toda religión forma parte de la cultura, con unos signos y símbolos propios que deben ser conocidos por el creyente, porque si no se conocen se cae en ritualismos. Estos hechos son estudiados por diversas ciencias, y considera a la teología como una ciencia con un objetivo singular como es el estudio de la divinidad y unos métodos propios, con un lenguaje y una lógica diferente. La base para comunicar lo que Dios es, está en la transmisión, la comunicación y la expresión de la experiencia religiosa.
6. Todas las religiones cumple determinadas funciones como dar sentido a la vida personal, ofrecer recursos para superar la angustia-finitud, capacidad para crear lazos comunitarios, generar consuelo y esperanza más allá de la inmediatez, ritualizar estéticamente la vida y dar motivaciones para el obrar moral. La principal función de la religión para González de Cardenal es dar sentido a la vida, generar esperanza y proponer salvación.
7. Partiendo de una antropología teológica y pneumatológica, Don Olegario afirma que el cristianismo muestra una correlación hermenéutica entre lo que anhela el hombre y lo que ofrece la revelación, porque hay imposibilidad de una autosalvación inmanente en la Historia.
8. El cristianismo ofrece una novedad diferente a todas las religiones porque al venir a la historia Cristo trajo toda la novedad trayéndose a sí mismo. Dios se da al hombre y hay una aceptación humilde por parte de él (reconoce su indigencia y gratuidad de su propia existencia solo por amor). Dios lo crea como un ser relacional, necesitando a los otros y al Otro, por tanto solidario, basándose en el precepto cristiano del amor cuyo fundamento está en la propia esencia de Dios: Dios uno y trino.
9. Lo crea creador porque se relaciona con todo lo creado, no siendo dueño ni del prójimo ni del mundo, cuyo valor supremo es el “ser” y no el “tener”, buscador de la Verdad de forma libre porque para este teólogo la verdad de Dios y la libertad del hombre son correlativas. El hombre es buscador de la perfección que aún no posee porque a la luz de Jesucristo el hombre aprende que es progreso limite y la alienación límite. Jesucristo da una respuesta a ese limite con su muerte y resurrección, convirtiéndose en el Alfa y el Omega de toda la creación.
10. Por tanto, la fe cristiana da sentido a la vida del hombre porque ante las paradojas del hombre, anhelar más de lo que puede conseguir, el deseo de libertad y los obstáculos en conseguirla, la imposibilidad de conocer el futuro, Cristo da la respuesta a todas ellas. Pero no de una manera funcional, no como herramienta explicativa para las preguntas éticas, cosmológicas o metafísicas, sino como respuesta a ellas solo después de identificar a Dios como Amor.
11. En el mundo actual la fe cristiana da significado al hombre, porque a pesar del mundo secularizado, de las circunstancias sociales poco favorable para buscar a Dios, el hombre dispone de una razón creativa que le lleva a preguntarse las mismas cuestiones que siglos anteriores y encuentra respuestas.
12. Jesucristo es históricamente y culturalmente significativo, porque responde a las necesidades del hombre, porque no se ha dejado de creer en él, porque hay una comunidad de creyentes para quienes él es la revelación absoluta del Absoluto y por eso es fuente de verdad, sentido y salvación.
B. Relacionar las experiencias religiosas y su vinculación con la fe
El teólogo afirma que en el marco de la tradición católica la experiencia religiosa fundamental es la premisa indispensable para el florecimiento de la fe, porque para el cristiano, Dios se presenta al hombre desde la experiencia de haber sido llamado, elegido, visitado, agraciado, es decir, Dios busca al hombre y este tiene la experiencia de esa búsqueda y del encuentro.
1. Esta experiencia es el fundamento de la fe que a través de Cristo le lleva a descubrir la vocación divina en el hombre.
2. Al preguntarse por la validez de esta experiencia, al analizar lo que se conoce como validez, es decir, si se acomoda a la naturaleza humana, si es querida por personas libres, vemos que la experiencia religiosa es válida, pero una vez experimentada, debe tener una comprensión crítica para su autenticidad y comunicación.
3. Es cierto que el nivel de evidencia es débil pero estas experiencia existen en el hombre, no se pueden demostrar pero son reales, siendo hoy aceptada por muchos autores.
4. Don Olegario muestra esa experiencia en primera persona (da testimonio de ella en diversos escritos), con el testimonio de segundas personas (expone múltiples personas que la han comunicado, partiendo de la experiencia de los evangelistas, de esa iglesia naciente que la comunica por escrito), con datos objetivos obtenidos por observación externa (de la que muestra sus dudas pero la emplea), en las diferentes maneras de expresar la fe en las ciencias del espíritu (en pintura, en el cine, en prosa y poesía en la música, en la arquitectura, en el rostro del prójimo…) y con las experiencias místicas (no es lo mismo la experiencia de Dios que la experiencia mítica porque esta es mucho más profunda porque el don es Dios mismo, aunque no es la cima de la vida cristiana ya que es un camino entre muchos caminos, fruto de la pura gracia y nunca constituido por el hombre).
C. El hombre desde sus inicios se ha preguntado por Dios.
Dios está presente en el pensamiento del hombre en todos los tiempos y por tanto la fe existe desde el origen del hombre.
1. Al enfrentarse a la realidad se da una explicación surgiendo el mito, la filosofía, la religión y la teología, tanto de manera teórica como practica.
2. Con el cristianismo se produce la gran novedad y es que hasta este momento el hombre buscaba a Dios y desde él se parte de una experiencia porque es Dios quien busca al hombre, quien lo visita y lo llama.
3. La Filosofía y la Teología, la razón y la fe se han relacionado desde siempre y la relación entre ellas ha pasado desde una unidad indiferencia a una total separación e incluso confrontación.
4. Después de presentar las diferencias entre la búsqueda de Dios entre la Sabiduría y el Profetismo y dar unas breves pinceladas de la situación en el siglo XIX y XX concluye que experimentar, anunciar, hablar sobre Dios no puede reducirse a hacer afirmaciones sobre Dios, hay que superar la distancia entre reflexión y vida, acercarse a la imagen bíblica de Dios y transmitir una experiencia porque hablar de Dios es hacerlo con Dios, y hacia Dios, siendo coherente con lo que se dice y se hace.
5. En su recorrido sobre estos estudios se puede afirma que Dios ha estado presente en el pensamiento del hombre, bien para honrarlo, alabarlo y creer en él o para negarlo, matarlo, deformarlo a nublarlo, pero sigue presente en el hombre y a través de la razón se puede llegar a él, pero para ello es necesario que Dios se manifieste y este le responda con la fe, lo razone desde su creencia y lo manifieste en su vida.
A través del estudio del hombre por las ciencias, analizando la religión, presente en todas las culturas y todos los tiempos, examinada la visión cristiana del hombre, se ha llegado a la conclusión que el cristianismo tiene sentido y significado para el hombre.
Así mismo se ha presentado la experiencia religiosa como premisa fundamental para la fe. La expone tanto en primera persona como en otros, en los estudios sociológicos, en el arte y en la mística, lo que demuestra que la fe cristiana está presente en el hombre, no como teoría o dogmas, sino como vivencia personal.
Se ha demostrado la presencia de Dios en el pensamiento a través de la teología y la filosofía, bien para amarlo y aceptarlo o bien para negar su existencia y oponerse a El.
Del estudio de estos tres puntos, tres indicadores, se puede llegar a afirmar que la fe del hombre es razonable y no repele a la razón.
Don Olegario, en sus escritos analiza todos estos indicadores sobre la dimensión subjetiva de la revelación, demostrando una gran pedagogía y creatividad.