FRANCISCO SÁENZ DE URTURI (1842-1903).

Franciscano, arzobispo. Fray Francisco Sáenz de Urturi y Crespo nació en Arluzea (Álava, España) el 3 de enero de 1842. Hizo estudios en el seminario diocesano de Vitoria, pero en 1860 vistió el hábito franciscano en el Colegio Misionero de Bermeo (Vizcaya). Recibió la ordenación sacerdotal en 1866. Embarcó el año 1871 para América a fin de incorporarse al Colegio de Propaganda Fide de Sucre (Bolivia). Luego fue nombrado Comisario de Tierra Santa en Bolivia. En 1883 regresó a España para hacer algunas gestiones y estando aquí fue nombrado Vice-Comisario General Apostólico de la Orden Franciscana en España (12-VI-1884). En calidad de tal restauró en 1885 la Provincia Franciscana de Cantabria, visitó los colegios que la Provincia de San Gregorio de Filipinas tenía en España y se trasladó a Manila para presidir su capítulo. Desarrolló una gran actividad en la restauración y organización de las provincias españolas tras la exclaustración.
El 1 de junio de 1891, León XIII lo nombró obispo de Badajoz, y el 22 de mayo de 1894 lo elevó a arzobispo de Santiago de Cuba. Fueron los tiempos difíciles de la insurrección e independencia de Cuba, en que tuvo que afrontar serios problemas del clero y de los fieles, de las parroquias y demás instituciones diocesanas, sin que le faltaran dificultades con las autoridades civiles y militares. El 27 de abril de 1899 renunció a su sede, volvió a su patria, después de pasar por Roma, y se retiró al convento de Zarauz (Guipúzcoa), donde murió el 13 de diciembre de 1903. Dejó escritas sus Memorias de Cuba (cf. AIA 63, 2003, 243-306), en que narra los recuerdos de aquellos años.