LA TIERRA, UN PLANETA INVADIDO  POR EL PLÁSTICO

Francisco LÓPEZ BERMÚDEZ
Universidad de Murcia

            En la Jornada Mundial de Oración por el cuidado de la Creación, celebrada recientemente, el Papa Francisco instó a defender mares y océanos de la contaminación por los plásticos. Alerta ya lanzada el pasado  8 de junio, Día Mundial de los Océanos de las Naciones Unidas.

El plástico, uno de los productos de consumo más abundantes en nuestra vida diaria  ha cambiado nuestras vidas, lo que hace unos años era el máximo exponente del desarrollo, ahora se ha convertido en una pesadilla para el medio ambiente, para gran parte de los animales y para el ser humano. El plástico nos rodea,  sus  desechos está llegando a niveles alarmantes, a convertirse en epidemia. Para muchos, la época actual es conocida como la “Época del plástico”,

Los plásticos  fabricados  con combustibles fósiles (petróleo y gas) aparecieron hace alrededor de un siglo.Son unos materiales cuyo uso generalizado e intensivo han revolucionado la economía y el modo de vida de los humanos,su uso abusivo está causando una crisis medioambiental sin precedentes. El plástico tiene unas propiedades que le facilitan innumerables aplicaciones y un uso múltiple:resistencia al deterioro, durabilidad, impermeabilidad, barato, fácil de moldear, flexibilidad y elasticidad que le permite su adaptación a múltiples  formas. Por ello convierten a este material en uno de los más utilizados tanto en la industria como en el consumo cotidiano, como puede verse  en los innumerables  objetos que hay fuera y dentro de las casas: aviones, automóviles, embarcaciones, juguetes, envases, envoltorios, tuberías, balsas, carcasas, cartuchos de impresora, cascos, bolsas, mesas, manteles, botellas, platos, vasos, tuperwhare, floreros, cápsulas de café, cuchillas de usar y tirar,  pajitas, etc., es  innegable que  hacemos un uso abusivo del plástico. En apenas dos o tres generaciones  de utilización generalizada, hemos inundado el planeta en desechos difícil de digerir, potencialmente casi eternos. Se estima que en España, se utilizan  unas 250 bolsas de plástico por habitante y año que multiplicadas por los 47 millones de habitantes dan el  sobrecogedor resultado de  casi 300 millones de bolsas que, en su mayoría se tiran. Por otro lado, los españoles generamos unos 2.5 millones de toneladas de productos plásticos de los cuales la mayor parte acaba en los vertederos. España es el segundo país europeo que más plásticos arroja al Mediterráneo, unas 126 toneladas día.

¿Vivir sin plástico? Parece que no podemos, dependemos de él. Asombra la capacidad que tienen los hogares y la industria en generar desechos de plástico que acaban en el suelo, en el cubo de la basura, en contenedores  y en vertederos, autorizados unos e ilegales otros,la mayor parte ni se recicla ni se incinera. La mayoría de la población considera que los objetos de plástico  son  de usar y tirar. En esta actitud ha sido determinante el modelo económico capitalista en el que se instaló  el mundo desarrollado   en los años cincuenta del pasado siglo.

Organizaciones internacionales y  expertos estiman que, en la actualidad solo en el sector industrial se producen más de 500 millones de toneladas al año de los cuales, una vez desechados los objetos producidos, esta basura industrial, con frecuencia,se lleva a países subdesarrollados y se arroja en sus costas o es trasportada por los ríos y acaba en el basurero mundial que son   mares y océanos. Nadie sabe con exactitud cuánto plástico sin reciclar termina en el mar, pero se estima que  cada año le llegan unos 8 millones de toneladas. Se vaticina  que al ritmo actual, en el 2050, probablemente, habrá más  plástico que peces. El problema se agrava  porque este resistente material es difícil  de reciclar y degradar pudiendo contaminar el medio ambiente durante miles de años, además,es más fácil y barato fabricarlo que reciclarlo. El uso masivo de los plásticos en un mundo de 7.500 millones de consumidores y creciendo, podría ser una bomba de relojería para el medio ambiente. Por ello, reciclar los materiales, con todas sus limitaciones, es la vía para reducir  los vertidos en la naturaleza y su degradación.

Desde hace un par de años se empieza a notar la concienciación y presión humana para minimizar su consumo no utilizando los plásticos de usar y tirar y ser sustituidos por alternativas sostenibles. La Unión  Europea, a finales del pasado mes de mayo  presentó una estrategia  para reducir su consumo y la contaminación, pretende conseguir que todos los envases de plástico sean reutilizables o reciclables en 2030.  En España,  el pasado 1 de julio de 2018 entró en vigor el Real Decreto 293/2018, de 18 de mayo, sobre reducción del consumo de bolsas de plástico,  por ello está prohibida la entrega gratuita a los consumidores de bolsas de plástico en los puntos de venta  de bienes y productos tales como  tiendas, supermercados,  mercados semanales y otros,  se acabaron las bolsas gratis. Se empieza a percibir los efectos de las medidas adoptadas para un uso responsable y ecológico de este material. En otros casos, la medida a tomar podría  ser mucho más drástica: la prohibición. Tampoco se obvia el hecho de reducir la utilización del plástico a partir del cobro, sobre todo en el caso de las bolsas: estamos acostumbrados a no pagar por ellas cada vez que vamos a comprar, pero eso está cambiando,  es necesario cambiar de hábitos, lo importante es reducir su consumo como es, por ejemplo, llevar a la compra tu propia bolsa. Es  difícil modificar el modo de comprar, pero es posible y ecológico. Los plásticos de un solo uso nos han hecho más cómoda la vida,  pero a un alto costo medioambiental ya que constituyen una gran parte de los residuos que degradan los suelos agrícolas, la biodiversidad, los ríos, mares y océanos y, en definitiva, a la naturaleza que alberga  la vida.

Reducir el uso del plástico y otros productos contaminantes, se ha convertido en la principal batalla  medioambiental del mundo junto al cambio climático, por ello se invita  a todos a poner en práctica las tres “erres” de la Ecología: reducir, reutilizar y reciclar. Poner en práctica, en la medida de lo posible, actitudesque hagan posible un desarrollo ambientalmente sostenible,y sumarse  a la campaña europea  para la reducción de este producto que  afecta a la salud del planeta.

Los muchos países pobres son  receptores de enormes  cantidades de plástico que contaminan  extensas  superficies y afectan a la salud de sus habitantes. Foto, playa de Costa de Marfil. África

 

¿Te gusta el Blog?

Comparte con tus amigos para dar a conocer Familia Franciscana.