Con tutto il cuore e con tutta l’anima.
Una via francescana alla contemplazione.

Prospero Rivi

Miguel Ángel Escribano Arráez OFM
Instituto Teológico de Murcia OFM
Pontificia Universidad Antonianum. Roma

Siempre podemos decir que es difícil encontrar una obra que gire en torno a la vida de San Francisco de Asís o alguna cuestión especial de su vida que nos descubra algo novedoso, que de alguna manera no se haya dicho ya.
Eso es lo que podemos pensar al ver el título de la obra y pretender que en ella no hay sino un libro con el mismo recorrido de otras obras que nos muestra la oración de San Francisco, la cual es toda una vida entregada a Dios y a los hermanos.
Es verdad que esta obra no sería nada novedoso si nos limitamos a una lectura superficial de la misma, pero la realidad es otra bien distinta y es la que nos señala el autor en las primeras líneas de la obra. Tras un largo periodo en la formación el autor ha descubierto que una de las grandes necesidades es hacer que esa vida de oración y entrega de San Francisco debe servir como camino de fe y espiritualidad para los jóvenes que deciden responder a la llamada que Dios les hace. Desde ahí se inicia un recorrido con San Francisco de tal manera que el joven descubra y aprenda.
Para ello el autor, lo primero que muestra es la importancia de la oración contemplativa en la vida de la iglesia, desde los textos del Catecismo en los que insiste en la necesidad de la misma. Y unido a ello, nos recuerda tanto al lector como al joven que se inicia en la oración que no es fácil orar, puesto que lleva consigo una lucha y un esfuerzo interior, que no se trata sólo de decir palabras sino volcar el corazón que debe sentirse inquieto ante el encuentro con Dios.
A partir de aquí los capítulos no son sino el reflejo de aquello con los que se encuentra san Francisco cuando dispone su corazón al encuentro con Dios. Lo primero es el encuentro con el Crucificado el cual muestra el rostro del Dios-Amor. Para ello en el primer capítulo hace un recorrido a la teología que ha venido interpretando el motivo de la muerte de Jesús en la cruz y como él mismo llega a vivir ese momento de entrega, desde la oración. Oración que en el franciscanismo, como se ve desde el santo de Asís y en la escuela franciscana una oración que nace de un corazón agradecido.
Para ello no cabe duda que uno tiene que atreverse a conocerse a sí mismo para poder saber cuál es el grado de generosidad en su encuentro con el crucificado y por ello es importante aprender a estar en silencio, es una oración que crece conforme la persona va madurando, no es una oración improvisada, sino una oración que ayuda a crecer desde el trato frecuente con la Palabra.
Sin olvidar que este libro quiere ser una ayuda a los formandos en su avanzar en la vida de oración, el segundo capítulo no sino formas de presentar como orar desde la reflexión desde la Palabra de Dios en la Lectio Divina, hasta llegar a la oración del corazón, una oración humilde que se funda en 1Tes que nos insiste en que la oración no es cuestión de tiempos sino que hay que orar continuamente, en todas las circunstancias de la vida.
Esta oración mental nos lleva a descubrirla dentro de la tradición franciscana, y para ello en el capítulo tercero parte desde San Francisco como ejemplo que se nos presenta en la Regla no bulada, para ello más que mostrarnos una reflexión personal lo hace a partir del textos del propio San Francisco y de la escuela franciscana posterior que marcan la oración personal como reflejo del encuentro con la Palabra de Dios que nos interpela. Para ello señala, claramente los documentos oficiales como es la Regla, destaca la segunda carta a los fieles de un contenido oracional intenso y algunas biografías del santo.
Termina el capítulo con una síntesis de lo que es la oración mental y la importancia de tener presente la relación con Dios, pero en el franciscanismo debe hacerse muy presente la lectura de la Biblia y los Escritos de San Francisco, con la dificultad de hoy en día del vivir en el bullicio de cada día que parece estar reñido con el detenimiento exigido de la oración mental y su relación con la oración vocal.
Por ello el capítulo cuarto quiere el autor quiere que sea un lugar donde nos demo cuenta que la oración mental es una oración que nace desde el corazón, desde la relación íntima con Dios, donde nos sentimos amados y sobre todo nos sentimos hijos en el Hijo por la revelación de Dios en Él a nosotros.
Pero, como buen formador, no olvida que esa relación con Dios, se debe hacer presente en los demás, debe crecer en el amor al prójimo, en definitiva como nos dice el autor, cuando no somos capaces de amar al prójimo es porque no nos amamos a nosotros mismos y no nos amamos porque no somos capaces de comprender la buena noticia de que ya somos amados por Dios en Cristo.
La conclusión, tras todo este ensayo, no puede ser otra que darnos cuenta que sólo se aprende a orar cuando aprendemos a dejarnos amar por Dios, su Palabra es el fundamento de nuestros sentidos y emociones, dejando que el corazón venza toda resistencia para que el Señor se nos acerque desde el hermano.
En definitiva todo un tratado de ejercicio de oración dirigido especialmente a los formadores, desde su experiencia de formación, quizás como límite de la obra el claro influjo de la tradición capuchina, pero que puede ser muy bien utilizado por todos aquellos que viven la relación con Dios desde la espiritualidad franciscana.

Edizione Porziuncula, Assisi 2018, 153 pp., 21×15

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