IMPORTANCIA DE LOS BOSQUES PARA LA VIDA

Francisco LÓPEZ BERMÚDEZ
Universidad de Murcia

Francisco valorizó la naturaleza como un don maravilloso, hecho por Dios al género humano. Los bosques y las personas están interconectados, y ha sido así desde tiempos inmemorables. La humanidad desde hace  milenios siempre  ha tenido una especial relación basada en la supervivencia, en el respeto y aprecio hacia  la naturaleza. Pero con el tiempo,  las personas empezaron a trastornar este equilibrio,  empezaron a ver el bosque no como parte de ellos sino como algo a ser conquistado. Usaron los bosques, que aparentaban no tener sin límites, cortando millones de árboles. Pero ahora nos estamos dando cuenta que los bosques sí tienen límites y que  es tiempo de regresar al anterior equilibrio.

Los bosques constituyen uno de los ecosistemas más valiosos del planeta. Frente a la agudización del calentamiento global, es necesario asumir un compromiso real de defensa de los paisajes forestales. Los bosques resultan claves para garantizar la sostenibilidad futura del planeta. Así se recoge en la última edición del informe  de la FAO “El estado de los bosques del mundo 2018”, donde se asegura que bosques y árboles desempeñan una función  fundamental en la seguridad alimentaria, en el agua potable, en las energías renovables y en  las economías rurales, proporcionando cerca del 20% de los ingresos en los hogares de los países en vías de desarrollo, así como combustible con el que cocinar y calentarse para 1 de cada 3 personas en el mundo.

Resulta evidente que los bosques son esenciales para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, por su contribución   a la lucha contra el cambio climático y la conservación de la biodiversidad, sin olvidar la reducción de las desigualdades, la seguridad en el suministro de agua potable y la mejora de los hábitats urbanos. De ahí la imperiosa necesidad de detener la deforestación a causa de  los cambios de uso para cultivos industriales, como está sucediendo en las zonas tropicales, en donde grandes superficies de masas forestales  son arrasadas y sustituidas  por los  cultivos de palma para extraer su aceite. Los grandes incendios  también tienen efectos catastróficos sobre  estos pulmones de la Tierra que son los bosques.

Los beneficios ecológicos de los bosques son muchos:

Regulan nuestro clima. Las selvas y bosques tropicales, almacenan agua como una gran esponja. De hecho, los bosques amazónicos por sí solos, almacenan más de la mitad del agua lluvia de la Tierra. Los árboles de la selva extraen agua del suelo del bosque y lo liberan de nuevo a la atmósfera en forma de niebla y nubes

Proporcionan un hábitat para plantas y animales. Las selvas  y bosques tropicales tomaron entre 60 y 100 millones de años para evolucionar y se cree que son el ecosistema más antiguo y más complejo en tierra, albergando más de 30 millones de especies de plantas y animales. Eso es la mitad de la fauna de la Tierra y por lo menos dos tercios de sus especies vegetales.

Son una “farmacia”, más  del 25% de los medicamentos modernos proceden de plantas de los bosques tropicales. Aun así, solo se ha aprendido a utilizar alrededor de un 2% de estas increíbles plantas.

De modo resumido, otros beneficios ecológicos que los bosques suministran son:

Contienen alrededor del 70% de la biodiversidad de la Tierra. Son un caudal viviente de la naturaleza y  el  hábitat de la vida silvestre. Son fuente de proteínas para sostener la vida. Son  fuentes de producción de   oxígeno. Absorben el dióxido de carbono, uno de los principales gases causantes del desequilibrio   climático. Reducen  la contaminación del aire. Protegen el equilibrio medio  ambiental y purifican el aire. Mejoran la calidad del agua;

Protegen el suelo, mantienen  su fertilidad y controlan la erosión. El suelo sin protección es simplemente arrasado por las fuertes lluvias, causando obstrucciones e inundaciones en ríos de tierras bajas. Reciclan el agua,  controlan  la humedad y contribuyen a la seguridad alimentaria. Proveen de bienes y servicios esenciales, ambientales, sociales y económicos para el ser humano.

Proveen un hogar para poblaciones indígenas. Muchos indígenas han vivido en armonía con la selva tropical desde hace miles de años, dependiendo de este para su alimento, refugio y medicinas. Cuando las compañías petroleras y de tala  eliminan grandes extensiones de bosques, ocasionan  enfermedades a las que los pueblos indígenas no tienen resistencia, amenazando su supervivencia.

Pose a la abundancia de beneficios y bienes de  las masas forestales, están amenazadas por acciones humanas catastróficas, algunos datos: Las selvas tropicales están desapareciendo a una tasa del  el 1% anual. Más de 35.000 especies de plantas (13 %  de la flora) están en peligro de extinción. Cada planta superior que desaparece extingue más de 30 especies (insectos, hongos, bacterias). Según la FAO el planeta pierde anualmente 14 millones de hectáreas de bosques. Casi el 80% de bosques primarios han sido destruidos. El 20% restante están amenazados por la extracción de madera, agricultura, ganadería, minería, grandes embalses, carreteras, crecimiento demográficos y el cambio climático. Un total de 76 países han perdido ya todos sus bosques primarios y entre los países más afectados por la deforestación están Haití, Filipinas,  Madagascar, Nigeria, Indonesia, Malasia, Bolivia,  Brasil y Australia.

Qué podemos hacer. Los mercados mundiales están interconectados y todos estamos involucrados en la destrucción de los bosques. Reconocer que los bosques tropicales vírgenes y antiguos son recursos no renovables, tomando como parámetro la escala humana del tiempo. Todos podemos contribuir a detener la deforestación promoviendo una conciencia ecológica de carácter global. Promover e impulsar la cosecha económica ecológicamente sustentable de productos no madereros.  Exigir a los gobiernos y a las grandes empresas madereras, prácticas responsables, supervisadas, para la tala forestal comercial y reforestación en las tierras  afectadas. Demandar una evaluación extensa del impacto ambiental por cualquier proyecto de desarrollo en los bosques. Exigir a las autoridades el impulso de políticas y programas nacionales de protección, conservación, recuperación y utilización sustentable de los bosques nativos. Sumarnos a la labor de organizaciones que brinden protección a los bosques. Por último, tener  presente que los bosques son nuestros mejores aliados para la lucha contra el calentamiento global, combatir la erosión y además son una imprescindible fuente y almacén de biodiversidad. El futuro de los bosques de la Tierra está en las políticas medioambientales de los Estados, en la sensibilidad ecológica  de los  gobernantes y  en  nuestras manos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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