XIX Domingo T.O.

Oración después de la comunión

La comunión en tu sacramento nos salve, Señor, y nos afiance en la luz de tu verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
P. Ruiz Verdú O.F.M.
Para nuestra salvación instituyó Jesús los sacramentos, de los cuales el centro de los mismos lo constituye la Eucaristía. Aquí, el autor de los mismos, se nos da como alimento perpetuo. El autor de la Salvación se identifica con la salvación mismo. Quien a Jesús recibe, si permanece en Jesús, está continuamente siendo salvado; es decir, vive la salvación, actuando Dios en él en el silencio de su vida y en el hacer de su vida. El amor de Dios vive en nosotros salvándonos. Por eso, le pedimos que nos afiance en la luz de su verdad. De este modo, reconocemos que si erramos en el modo de amar, su verdad nos ilumine, porque amor sin verdad y verdad sin amor van unidas de tal modo que no puede existir una sin la otra.
Dice Jesús: “Yo soy el camino y la verdad y la vida.
El que me sigue no camina en tinieblas,
sino que tendrá la luz de la vida”

¿Te gusta el Blog?

Comparte con tus amigos para dar a conocer Familia Franciscana.