DOMINGO XXXIII (C)

 Oración después de la comunión

 Señor, después de recibir los dones del santo sacramento, te pedimos humildemente que acreciente nuestra caridad, lo que tu Hijo nos mando a celebrar en conmemoración suya. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 P. Ruiz Verdú OFM

La oración une dos párrafos de la Escritura que conforman el sentido de nuestra vida cristiana y recoge la oración de este domingo. «En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo para perdonarnos nuestros pecados. Y si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros» (1Jn 4,7ss). No dice que devolvamos a Dios el amor que recibimos de Él, sino que la presencia amorosa del Señor en nuestra vida la orientemos hacia los demás. Y porque el poder del amor divino está en nuestros corazones, entonces podemos servir a los demás en gratuidad y libertad y estamos seguros de nuestra salvación:  «Venid benditos de mi Padre, porque tuve hambre y me distéis de comer…… (Mt 35,25ss)».

«Y pues el santo tiempo nos convida
a dejar todo vicio y vanidad,
volvamos con amor y caridad
a Cristo, que es bondad summa cumplida»

                                                                                           (Hernando de Acuña)

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