Jesús. La enciclopedia.

Doré, Joseph (Dir.)Christine Pedotti (Coor.)

I

El prof. Doré introduce esta obra interdisciplinar sobre Jesús, y fija los términos y límites que han seguido los autores de los 27 capítulos que componen los tres libros del Texto:  Comienzos. La vida pública. Pasión y resurrección. En la «Introducción» indica Doré la dimensión humana y divina de Jesús, que hace del cristianismo un religión distinta a las religiones del Libro como a las que se dan en todas las culturas. Jesucristo es el Mesías esperado por Israel, pero responde a un mesianismo no descrito ni por la tradición oral y escrita del pueblo de Dios. Para ello resume el autor los períodos de la investigación sobre Jesús: desde Reimarus y la exégesis protestante alemana  al Jesús Seminar de USA, y los criterios de verificación histórica más comunes —atestación múltiple, discontinuidad y coherencia. Se ha tomado como hilo conductor el Evangelio de Lucas que, junto a los Hechos, abarca desde el origen de Jesús hasta los comienzos de la Comunidad cristiana después de la experiencia de la Resurrección y Pentecostés.

La exposición abarca  el iter de la vida de Jesús, como hemos dicho, desde los orígenes hasta la resurrección, pero se enriquece capítulo a capítulo con un prólogo narrativo, una evocación literaria del relato evangélico analizado y, después de los estudios exegéticos a los que se ayuda con una o dos iluminaciones, le siguen unos contrapuntos que escriben especialistas pertenecientes a diferentes ámbito ideológicos y culturales. Y termina cada uno con la contribución de una personalidad literaria o científica no necesariamente creyente ni cristiana que expone su opinión sobre Jesús. Se intercalan, y de una manera muy profusa, los cuadros más famosos sobre Jesús realizados a lo largo de la historia del arte de las fases de la historia de Jesús, con una explicación precisa e iluminadora. En los márgenes del texto se ofrecen las páginas donde está tratada la idea o tema que se está desarrollando en otro contexto. Son referencias muy útiles. Es, por consiguiente, un libro escrito con seriedad exegética, pero estructurado y encauzado de tal forma para que el lector puede aprehender la persona de Jesucristo desde focos y  dimensiones riquísimas que entraña la cultura occidental.

El primer capítulo comienza con el movimiento que se inicia en el discipulado de Jesús cuando, entre ellos, corre la noticia de que vive. Es un «rumor» que los va agrupando, y concreta la tradición neotestamentaria que dicho acontecimiento se da en el orden de la fe, requiere una decisión de entrega sin límites al discípulo y no resuelve, por el momento, la identidad de Jesús. Después de situar su vida en el amplio contexto del Imperio Romano y del entorno de Palestina y Galilea, se tratan los relatos de la infancia de Jesús que transmiten Lucas y Mateo. De ellos se puede decir, en la dimensión histórica, que Jesús nació en el seno de una familia judía de Galilea y en el reinado de Herodes el Grande. A partir de aquí los relatos muestran que Jesús nace como cualquier hombre y mujer perteneciente a este mundo. No es un ser privilegiado. Aunque en estos cuatro capítulos que componen Mateo y Lucas salen los títulos de Hijo de David, Hijo del Altísimo e Hijo de Dios, como proyecciones retroactivas de su vida pública a su origen histórico. Con todo, no son relatos ficticios o fábulas que difuminan la realidad y función de los personajes que aparecen en la historia de salvación (cf Amando Noguez, El nacimiento de Jesús según Mateo y Lucas. Estella (Navarra) 2018, 188). En las iluminaciones de este capítulo —Genealogías de Jesús, significado de nombre— la virginidad de María  se interpreta como un signo de Dios, porque la salvación solo viene de Él y es, por tanto, gratuita; y un signo de la humanidad, representada por María, por la aceptación incondicional de dicha salvación.

Los capítulos siguientes, siguiendo el orden de Lucas, versan sobre los años ocultos de Jesús, el bautismo de Juan y las tentaciones en el desierto. Éstas se interpretan por las citas bíblicas puestas en boca de Jesús: en la tensión entre el mal y el bien; el diablo y Dios: 1ª «No solo de pan….»; en la vida humana hay que contar con una jerarquía de valores que la enriquece por perspectivas diferentes, además de las necesidades físicas. 2ª «Todo esto te daré si me adoras….» le dice el diablo a Jesús, que le responde con una afirmación tajante contra la idolatría propia del profetismo: «Solo a Dios darás culto». 3ª En la ciudad de Jerusalén según el relato de Lucas, le dice el diablo que se tire del alero del templo para que los ángeles lo recojan en su caída; no hay que forzar a Dios para que actúe en favor de Jesús o reducir la oración a una provocación o exigencia: «No tentarás a Dios». Pedro tomará el relevo al diablo tentador (cf Mc 8,33); después Judas (cf Lc 22,3); siguen sus enemigos —escribas, fariseos, sumos sacerdotes, etc. (cf Jn 8,44), terminando con el imperio del mal del Apocalipsis, donde directamente Dios en Jesucristo lo aniquilará. El libro I se cierra con la presencia de Jesús en la sinagoga de Nazaret. Después de leer al profeta Isaías (61,1-3) sobre las características de los tiempos mesiánicos, Jesús afirma que «hoy» comienzan con su presencia en su pueblo ofreciendo la salvación a todo el mundo. Asombrados sus paisanos, y después provocados por el mismo Jesús, tratan de matarlo. Jesús se aleja de ellos; se les escapa la «gracia».

PPC Editorial, Madrid 2020, 843 pp., 20 x 27 cm.

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